|
Predecir el futuro de una cosecha fue, en un
distante pasado, una de las actividades que solo los médicos brujos
hacían en las antiguas tribus. Por supuesto, la efectividad de estos
“brujos” no era muy confiable que digamos, tanto en la medicina,
como en la agricultura. Hoy día, sin embargo, las cosas han cambiado
mucho en ambas ramas.
El uso de modelos de simulación compu-tadorizados es una herramienta
muy útil que los investigadores utilizan para ayudar a predecir la
efectividad en la siembra de cosechas según el área geográfica. La
información que proveen estos modelos, junto a la investigación
agrícola convencional y el buen juicio de los agrónomos, permiten
predecir el comportamiento de cose-chas bajo diferentes escenarios,
dando paso a que la toma de decisiones se haga bajo criterios mejor
fundamentados.
Como parte del programa de investigación de la Estación Experimental
Agrícola (EEA) del Colegio de Ciencias Agrícolas (CCA), se encuentra
un proyecto muy singular relacionado a esta área del conocimiento.
El proyecto Implementation of Simulation Models for Productivity
Predictions in the Caribbean es auspiciado bajo el Programa TSTAR
del Departamento de Agricultura Federal (USDA). El objetivo del
proyecto es implementar el uso de modelos de simulación para
predecir el comportamiento de siembras a gran escala de de maíz y
habichuela. La idea es determinar los coeficientes genéticos (parámetros
que descri-ben matemáticamente una variedad) de tres variedades
locales de maíz, un híbrido y dos poblaciones de habichuela. Con
esta informa-ción y otros insumos sobre el clima y el suelo, se
hacen ajustes a modelos matemáticos pre-esta-blecidos que permiten
las predicciones sobre la productividad de las cosechas.
Los investigadores a cargo de este proyecto son los doctores Elvin
Román y el James Beaver. Además participan los estu-diantes
graduados Marilis Esteves y Marcos Salicetti del Departamento de
Agronomía y Suelos.

Los
modelos
matemáticos
permiten
la predicción
de
productividad
de cultivos
como
el maíz. |