|
Presentamos el primero de una serie de reportajes
titulada “De estación en subestación”, en la cual
reseñamos el desempeño de la Estación Experimental
Agrícola y las subestaciones del Colegio de Ciencias
Agrícolas del RUM, ubicadas en distintos pueblos de la
Isla.
Por más de 90 años la Estación Experimental Agrícola (EEA)
ha realizado investigación en agricultura y áreas
relacionadas con las ciencias agrícolas. Ubicada en
Río Piedras, fue establecida inicialmente por la
Asociación de Productores de Azúcar de Puerto Rico
como una entidad privada. En 1933 fue transferida a la
Universidad de Puerto Rico y desde 1968 forma parte
del Colegio de Ciencias Agrícolas del Recinto
Universitario de Mayagüez (RUM), junto con seis
subestaciones localizadas en los pueblos de Isabela,
Adjuntas, Lajas, Corozal, Juana Díaz y Gurabo.
La EEA se encuentra en los terrenos del Jardín
Botánico (de hecho, fue la Estación Experimental la
que originó el Jardín) donde trabajan alrededor de 450
empleados, entre ellos, unos 22 investigadores. En sus
instalaciones están los laboratorios de Cultivo de
Tejidos; los de Control Biológico de Nematología y
Entomología; el de Calidad de Suelo y Agua, y el
Central Analítico y de Plaguicidas. Además, hay un
Museo de Entomología y Biodiversidad Tropical, la
Biblioteca, la Oficina de Publicaciones y una sección
de Estadísticas e Informática.
Centros de estudio
En el laboratorio de Cultivo de Tejidos o
Micropropagación Enid Lizardi trabaja con un exitoso
proyecto de propagación de piñas cabezonas. Las frutas
son cultivadas en medios artificiales y se mantienen
en un invernadero hasta que están listas para la
siembra.
“Nadie más realiza este proceso en Puerto Rico. Hasta
el momento hemos producido unas 30 mil piñas”, afirmó
la investigadora. Explicó que el material de
propagación se toma de la corona de la piña que se
coloca en un medio de cultivo. Aquí se lleva a cabo la
diferenciación y luego se coloca en otro medio para la
formación de brote. “Se pueden producir de 20 a 30
brotes de ese material solamente en alrededor de seis
a ocho meses”, indicó. Una de las ventajas, según la
científica, es que el porciento de mortandad en el
invernadero es muy bajo. En el proyecto trabajan
estudiantes subgraduados.
Otros centros científicos son los laboratorios de
Control Biológico en Nematología y en Entomología. El
primero lo atienden el doctor José A. Chavarría y su
ayudante Luis Silva, quienes estudian modos de
fomentar una agricultura sustentable identificando
bacterias y organismos que resulten nocivos para las
cosechas; mientras que el Segundo, a cargo de la
doctora Rosa Amelia Franqui, va durigido a identificar
soluciones para el control de plagas en los plantíos.
“Utilizamos insectos o sus productos para controlar
las plagas, reduciendo el uso de químicos y el impacto
ambiental de estas prácticas de manejo”, sostuvo la
doctora quien actualmente investiga enfermedades en
plátanos y cítricos.
Por otro lado, se encuentra el laboratorio de Calidad
de Suelo y Agua dedicado al análisis de diversos
cuerpos de agua en la Isla. Uno de los proyectos,
dirigido por el doctor Gustavo A. Martínez Rodríguez y
en colaboración con los investigadores David Sotomayor
Ramírez, Luis R. Pérez Alegría y Carlos J. Santos,
busca determinar los criterios numéricos de
nutrimentos para lagos y reservas de agua en la Isla.
Según los científicos, los nutrimentos -particularmente
nitrógeno (N) y fósforo (P)- son reconocidos como los
principales contaminantes de lagos y estuarios en los
Estados Unidos. “El objetivo de este estudio es el
desarrollo de estándares numéricos para N y P para
lagos en Puerto Rico”, explicaron en un informe. El
proyecto es financiado por la Junta de Calidad
Ambiental (JCA) de Puerto Rico. |
|
Otra investigación es la cuantificación de las
pérdidas de nutrimentos por escorrentías en fincas de
producción animal de Puerto Rico, que lidera el doctor
Martínez y es subvencionada por la Agencia de
Protección Ambiental de los Estados Unidos. El
experimento se llevó a cabo en dos fincas de
producción animal (ganado lechero y pollos
parrilleros).
Un tercer proyecto es sobre el impacto de fuentes de
contaminación dispersa en la calidad de las aguas de
la cuenca de Arecibo, cuyo investigador principal es
Sotomayor. “El alto contaje de bacterias y los altos
niveles de fósforo, constituyeron los aspectos más
críticos par la calidad de las aguas de esta zona”,
precisa el informe. El estudio es auspiciado por JCA y
el Departamento de Recursos Naturales de Puerto Rico.
Por último, se encuentra el laboratorio Central
Analítico y de Plaguicidas que comprende dos áreas
principales: la de análisis químico y la de
investigación sobre control de plagas. La primera
ofrece servicio a los científicos para examinar
muestras de suelo, agua, tejido, sedimento, frutas y
raíces; y la segunda, atiende trabajos relacionados
con el desarrollo de metodología para el análisis de
plaguicidas y otros compuestos orgánicos, además del
registro y uso de pesticidas en cultivos tropicales y
su impacto ambiental. Actualmente se evalúan nuevos
fungicidas para el control de enfermedades en frutas
tropicales y se estudia el agua en la reserva natural
de la bahía de Jobos en Isabela y los terrenos
agrícolas cercanos a la planta de desperdicios sólidos
de Salinas, entre otros proyectos.
Museo y Biblioteca
Además de los laboratorios, la EEA alberga la
colección de insectos más grande de Puerto Rico en el
Museo de Entomología y Biodiversidad Tropical.
Considerado uno de los atractivos de la Estación, el
museo exhibe alrededor de 250 mil especímenes, algunos
de los cuales datan de 1910. Es un valioso recurso
para investigadores, estudiantes de entomología y el
público en general, que puede visitarlo los miércoles
de 1:00 a 4:00 p.m. y los jueves y viernes de 8:00 a
11:30 a.m. y de 1:00 a 4:30 p.m. La entrada es gratis.
La Biblioteca, establecida en 1915, es otra
dependencia importante de la EEA. Se distingue por
contar con una colección especializada en agricultura
y sus recursos son utilizados por estudiantes de
escuela elemental y superior; universitarios,
profesores, personal de agencias estatales y
federales; agricultores, extensionistas y público en
general. La colección incluye libros, revistas,
folletos técnicos y tesis, entre otros documentos. La
bibliotecaria Joan Hayes, quien se jubiló
recientemente luego de trabajar por más de 50 años en
la Universidad, indicó que la colección incluye
informes anuales de Hawaii que datan de 1910. Además,
cuenta con una página electrónica.
Por último, la EEA tiene una oficina de publicaciones
mediante la cual se dan a conocer los resultados de
las investigaciones. Una de las revistas científicas
es The Journal of Agriculture of the University of
Puerto Rico que comenzó en 1917 y desde entonces
se ha publicado ininterrumpidamente. Ésta se
distribuye en alrededor de 66 países. Mientras, la
sección de Estadística e Informática sirve de apoyo al
investigador en el análisis de datos experimentales e
interpretación de los resultados.

Una foto del primer edificio de la Estación
Experimental Agrícola que data de 1910. Es el más
antiguo del RUM.
|